Voy hacia la luz, anda a la luz. GoAndaluz.

Regreso a la tierra que me vio renacer. Tengo el Mediterráneo frente a mis ojos y el sonido eterno del mar en mi cerebro, acompañado del minimalismo, el blues, el flamenco. Las notas me regresan a ese sentir en el cual quiero vivir, a ese mundo parido por la mística del arte, influido por ese elixir salvaje y calmo que me regresa a lo que amo. Soy éxtasis, soy poesía, soy canto. Cabalgo en un cometa salvaje que se estrelló en el Mediterráneo, que de palmo en palmo volvió a abrir las alas en el peñón del águila. Soy una compleja evolución de mi mirada, un negocio roto que sangra mientras gotea lágrimas, riqueza y abundancia; la agridulce tragicomedia de emprender, de ir en contra de la resistencia, de oponerse a un mundo donde no exista lugar para la belleza, el arte y la naturaleza. Esa es la esencia de mis venas, el ADN que me lleva y me regresa, que me lava como el agua que canta, limpia y sana.

Soy, y ese es mi problema: creo que tengo una identidad separada de lo que represento, que me siento aislado luchando en solitario cuando existe un mundo de artistas que están, como yo, deseando conmover y compartir ese sentir que va más allá de sí, que nos sobrepasa. Ir hacia la luz, salir de la oscuridad, regresar a empezar, a volverlo a hacer una vez más, a buscar darle a la lógica una identidad, a sentir la fantasía que ilumina. Creo que la tragedia que no entiendo es que deseo convertir la realidad en sueño, convertir mi existencia en un poema, y la vida es dura, la gente fría. Buscamos la supervivencia, no la trascendencia; sumergirnos en la belleza sin importar lo que suceda, porque solo así podemos palpitar.

Soy, no soy, somos. ¿A quién hablo?, ¿a quién represento? Me pregunto y me contesto, porque solo así acierto a cubrir el silencio, porque así lo siento, porque de esto extraigo la energía necesaria para emprender algo. Estamos buscando, al final y al inicio, sentido; es lo único que deseamos. Comprender por qué y en el para qué nos perdemos, cuando el cómo es qué, cuando lo que importa es el futuro y el ahora, y también el pasado, lo clásico que ha trascendido a las historias, los seres que hemos sido para llegar a ser este individuo, para resucitar en nosotros mismos, como lo hace el sol. Solo existe la transmigración, solo existe la canción de la resistencia, a la energía y la belleza. Entrego lo que quiera que yo sea; hagan de mí lo que sea, háganme ser, crecer, morir y renacer una y mil veces en cada representación, en cada ejercicio, en cada canción, en cada paseo. Voy hacia la luz, ando a la luz, GoAndaluz